La corrupción en Othón P. Blanco no es una sospecha. Es un hecho. Un hecho documentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que en su revisión de la Cuenta Pública 2023 encontró más de 16 millones de pesos mal manejados por el gobierno municipal de Yensunni Martínez Hernández.
Pero lo más grave no es solo el desvío de recursos. Lo verdaderamente escandaloso es que quien hoy debería auditar esos desvíos fue parte directa de ellos: Miguel Zogby Cheluja Martínez, extesorero municipal y hoy flamante Auditor Superior del Estado (Aseqroo).
Entonces… ¿quién audita al auditor?
Una auditoría que no miente: las cifras que incomodan al poder
La ASF no tuvo piedad… y con razón
En su dictamen, la ASF concluyó sin rodeos: «El municipio de Othón P. Blanco no realizó una gestión eficiente de los recursos». ¿Resultado? Dos auditorías reprobadas, más de 16 millones de pesos por aclarar o devolver, y dos expedientes administrativos abiertos contra funcionarios del ayuntamiento.
Entre las irregularidades detectadas:
- Obras públicas con documentación falsa.
- Recursos del Faismun usados sin sustento.
- Proyectos mal ejecutados que obligaron a reparaciones y devoluciones.
Y esto es solo la punta del iceberg.
El lobo cuidando el rebaño: el caso Miguel Cheluja
¿Cómo llegó un implicado directo en la corrupción en Othón P. Blanco?
Aquí es donde la historia se convierte en una tragicomedia. Miguel Cheluja, responsable directo del uso de esos fondos cuando era tesorero, hoy es el encargado de auditar las cuentas públicas… incluyendo las suyas propias. Y, por supuesto, no encontró nada malo.
¿Cómo lo hizo?
- La ASF señala faltantes, pero la Aseqroo los ignora.
- Donde hay evidencia de daño al erario, la auditoría local «aprueba» las cuentas.
Una burla institucional que raya en lo criminal.
No es un caso aislado: el patrón se repite en todo Quintana Roo
Felipe Carrillo Puerto, Cozumel, Puerto Morelos, Lázaro Cárdenas, José María Morelos e Isla Mujeres…
Todos estos municipios comparten una constante:
- La ASF detecta malos manejos.
- La Aseqroo, bajo el mando de Cheluja, aprueba sin reparos.
Ejemplos contundentes:
- En Felipe Carrillo Puerto, se detectan casi 10 millones de pesos mal ejercidos, pero la Aseqroo dice que todo está bien.
- En Cozumel, compras sin documentación por casi 4 millones de pesos. Aseqroo: “Sin observaciones”.
- En Puerto Morelos, una obra millonaria sin comprobantes. La Aseqroo: “Todo en orden”.
¿De verdad creen que nadie se da cuenta?
460 millones de pesos en juego… ¿y nadie va a prisión?
La ASF ha exigido explicaciones a los municipios por el manejo de 460 millones de pesos de fondos federales. De no aclararse, podrían venir sanciones graves, incluso denuncias penales.
¿Pero qué pasa con la complicidad estatal en la corrupción en Othón P. Blanco?
Nada.
Miguel Cheluja sigue al frente de la auditoría estatal. Y los mismos funcionarios que él debería investigar, son sus exjefes, excompañeros… o futuros aliados políticos.
Reflexiona: ¿estamos viendo una red de encubrimiento?
Cuando el órgano estatal que debe fiscalizar es dirigido por alguien directamente involucrado en los desvíos, no estamos ante un simple caso de omisión.
Estamos ante un sistema diseñado para proteger a los corruptos. Para maquillar cuentas, encubrir desfalcos y garantizar impunidad total.
La ASF hace su trabajo. ¿Y el estado? Cierra los ojos. ¿Y nosotros?
El maquillaje institucional: así se lava la cara del gobierno
Los informes de la Aseqroo son manuales de impunidad:
- Evitan profundizar en las observaciones más graves.
- Ignoran datos clave señalados por la ASF.
- “Solventan” irregularidades con una firma y una sonrisa.
Lo peor: mientras los municipios son cuestionados por millones sin comprobar, la única acción visible de la Aseqroo es perseguir a exfuncionarios de oposición, como los de Solidaridad con Lili Campos.
¿Coincidencia? Lo dudamos.
¿Y el pueblo? Desinformado y resignado
El ciudadano común:
- No se entera de las auditorías.
- No sabe quién es Cheluja.
- No comprende el impacto directo en su vida: menos patrullas, peores calles, falta de servicios…
La corrupción en Othón P. Blanco no es abstracta. Se traduce en pobreza, inseguridad y abandono.
Esto no puede seguir así. Es hora de exigir cuentas
Quintana Roo no merece un auditor con cola que le pisen.
Othón P. Blanco necesita justicia.
Si no se exige una investigación real, si no se cuestiona la permanencia de Cheluja en su cargo, la corrupción seguirá siendo la norma.
¿Qué podemos hacer?
- Exigir que Cheluja se excuse de auditar cuentas donde estuvo involucrado.
- Presionar para que la Fiscalía Anticorrupción abra investigaciones formales.
- Compartir esta información para romper el cerco de impunidad.
¿Tú qué opinas?
¿Debería Miguel Cheluja renunciar como auditor superior del estado?
¿Crees que la ASF está siendo ignorada deliberadamente?
👉 Comenta y comparte este artículo. La indignación no sirve de nada si se queda en silencio.
